Igual que existen los
ángeles y la luz, también existen los demonios y la oscuridad. Yo no los he
visto, no soy clarividente, pero en ocasiones los he sentido. Trabajo en un
hospital, y fallece gente continuamente. Algunos van a la luz… pero no todos.
Unos se quedan en el lugar donde perecieron, otros van a sus casas o a sus
lugares conocidos, o incluso se quedan junto a sus seres queridos. No es mi
intención meter miedo, al contrario. Hoy quiero compartir con vosotros una
poderosa herramienta, da igual la religión que profeses, para mantenerte más
seguro.
“La Coraza de San Patricio”
es una poderosa oración utilizada para pedir protección ante las adversidades y
batallas espirituales. Se cree que fue creada por el mismo San Patricio, obispo
y patrón de Irlanda, mientras huía con ocho de sus discípulos. Esta oración se utiliza como una "coraza" o escudo espiritual
para protegerse de las trampas del demonio, las tentaciones de los vicios y de
cualquier mal que pueda acechar.
“La Coraza de San Patricio”
es una oración de fe y protección, en la cual se invocan los poderes de nuestro
Señor Jesucristo con devoción, solicitando alejar de
nuestras vidas a los malos espíritus o personas inescrupulosas que
nos puedan afectar, y despojarnos de las energías
negativas que puedan estar presentes. (Puedes unirlo dándote un baño
con sal y viendo cómo toda la negatividad se va por el desagüe en forma de
líquido de color negro-gris, y después imaginando que sobre ti cae una luz
blanca-dorada que te envuelve y te protege).
El uso de la Coraza de San
Patricio es frecuente en momentos de dificultades espirituales o en la lucha
contra las tentaciones y los vicios. Se utiliza como una herramienta para fortalecer la fe y buscar protección divina en
situaciones de peligro o debilidad espiritual. También
se utiliza como una oración de agradecimiento y
alabanza a Dios por su amor y protección constante. (También rezar
con frecuencia el Santo Rosario nos ayuda, pero eso ya es meterme en temas
teológicos que considero más espinosos).
La Coraza de San Patricio
puede ser recitada en cualquier momento y lugar, y se puede adaptar a
diferentes situaciones o necesidades personales. Se puede rezar en forma
individual o en comunión con otros creyentes. Muchos católicos y cristianos la
utilizan como una práctica de oración regular en su vida espiritual. Yo la rezo
por la noche, pero eso es lo que hago yo, también podrías rezarla por la mañana
para comenzar bien el día.
Aquí te dejo la versión
larga de la “Coraza de San Patricio”:
“Me
envuelvo hoy día y ato a mí una fuerza poderosa: la invocación de la Trinidad,
la fe en las tres personas, la confesión de la Unidad del Creador del universo.
Me
envuelvo hoy día y ato a mí la fuerza de Cristo, con su bautismo, la fuerza de
la crucifixión y entierro. La fuerza de su vuelta para el inicio de la
eternidad.
Me
envuelvo hoy día y ato a mí la fuerza del amor de los querubines, la obediencia
de los ángeles, el servicio de los Arcángeles, la esperanza de la Resurrección
para el premio. Las oraciones de los Patriarcas, las predicciones de los
profetas, las predicaciones de los apóstoles, la fe de los mártires, la
inocencia de las Santas Vírgenes, las buenas obras de los confesores.
Me
envuelvo hoy día y ato a mí el poder del cielo, la luz del sol, el brillo de la
luna, el resplandor del fuego, la velocidad del rayo, la rapidez del viento, la
profundidad del mar, la dureza de la tierra, la solidez de la roca.
Me
envuelvo hoy día y ato a mí la fuerza de Dios para orientarme. La sabiduría de
Dios para guiarme. Los ojos de Dios para prevenirme. El oído de Dios para escucharme.
La palabra de Dios para apoyarme. La mano de Dios para recibir mis pasos. El
escudo de Dios para protegerme. Los ejércitos de Dios para darme seguridad:
contra las trampas de los demonios, contra las inclinaciones de la naturaleza,
contra los que desean el mal de lejos y de cerca estando yo solo o en la
multitud.
Convoco
hoy día todas las fuerzas poderosas, que están entre mí y estos males. Contra
la encarnación de los falsos profetas. Contra las leyes negras del paganismo.
Contra las leyes falsas de los herejes. Contra la astucia de la idolatría,
contra los conjuros de las brujas, brujos y magos. Contra la curiosidad que
daña el cuerpo y el alma del hombre.
Invoco
a Cristo hoy día, contra el veneno, el ahogo, las heridas, para que pueda yo
alcanzar abundancia de premio.
Me
envuelvo hoy día y ato a mí la fuerza poderosa: la invocación de la Trinidad,
la fe en las tres personas, la confesión de la unidad del Creador del universo.
Del Señor en la Salvación, del Señor es la Salvación. De Cristo es la
Salvación. Tu Salvación, Señor, esté siempre con nosotros.
Amén,
así sea, así es.”
Y ésta es la corta versión
corta, también muy efectiva y más fácil de memorizar:
“Cristo
conmigo, Cristo delante, Cristo detrás de mí, Cristo en mí, Cristo bajo mí,
Cristo sobre mí, Cristo a mi derecha, Cristo a mi izquierda, Cristo en la
anchura, Cristo en la longitud, Cristo en la altura, Cristo en el corazón de
todo hombre que piensa en mí. Cristo en la boca de todos los que hablan de mí.
Cristo en el ojo que me ve. Cristo en todo oído que me escucha.”
Yo me imagino envuelta en
una esfera de luz blanca y dorada cuando la recito, apoyando mis dos manos
sobre el pecho.
“La Coraza de San Patricio” es una poderosa
oración de protección y fortaleza espiritual, creada por San Patricio y
utilizada para enfrentar las adversidades y batallas espirituales. Se utiliza
como una herramienta para fortalecer la fe, buscar protección divina y expresar
gratitud y alabanza a Dios. Puede ser recitada en diferentes situaciones y
adaptada a las necesidades personales de cada individuo.
FUNCIONA.
Por eso os la incluyo en el Jardín de Eros y Psique.
No quiero venderos nada,
probadlo una temporada. Nos van a suceder cosas buenas y malas, porque la vida
es así, pero mejor estar en buena compañía que en otras no tan gratas.

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