El tomate, ese jugoso y
versátil fruto que adorna nuestras ensaladas y enriquece nuestras salsas, va
mucho más allá de su delicioso sabor y vibrante color rojo. Esta joya nutricional
(para mí un auténtico rubí que tenemos todos en nuestra cocina), ha sido
ampliamente estudiada y reconocida por sus impresionantes beneficios para la
salud. Desde su abundancia en antioxidantes hasta sus propiedades
cardiovasculares, el tomate merece un lugar destacado en tu dieta diaria.
El tomate (Solanum
lycopersicum), además de ser un ingrediente esencial en la gastronomía
mediterránea, es una de las hortalizas más versátiles y saludables que existen.
Su sabor delicioso y sus numerosos beneficios nutricionales lo convierten en un
aliado excepcional para mantener una dieta equilibrada y una óptima salud. Quédate
conmigo para descubrir cómo este fruto puede mejorar muchísimo tu bienestar.
*La Leyenda del
Tomate: La joya más preciada que el rubí que estaba prohibida
Pero primero un dato curioso
sobre el tomate. Cuentan las leyendas que… Hace muchos siglos, en
América del Sur, una tribu indígena cultivaba un fruto misterioso y sagrado (el
tomate). Solo los líderes y chamanes podían consumirlo debido a sus supuestos
poderes divinos. Un explorador europeo llamado Antonio, fascinado por el valle,
desobedeció las reglas y probó el tomate. Quedó maravillado por su sabor
sorprendente y se llevó semillas a Europa, donde inicialmente fue rechazado,
debido en parte a que era algo nuevo y también porque su color intenso les
hacía pensar que podía ser venenoso. Sin embargo, gracias a la perseverancia de
este explorador y la de otros agricultores, el tomate se convirtió en un
ingrediente muy apreciado en la gastronomía europea y mundial. La leyenda del
tomate recuerda cómo este fruto prohibido se convirtió en un símbolo culinario
debido a la valentía y curiosidad de Antonio.
*Y
ahora sí, pasamos a ver sus numerosas e importantes propiedades
del tomate:
1-Poderoso
antioxidante:
El tomate es una fuente
sobresaliente de licopeno, un carotenoide responsable de su intenso color rojo
y un potente antioxidante. Los antioxidantes protegen a nuestras células del
daño causado por los radicales libres, que pueden contribuir al envejecimiento
prematuro y diversas enfermedades crónicas. El licopeno se asocia con la
reducción del riesgo de ciertos tipos de cáncer, como el de próstata, pulmón y
estómago.
2-Salud
cardiovascular:
El tomate es una excelente
fuente de potasio, un mineral esencial para disminuir la presión arterial y
tenerla en niveles saludables. Además, su contenido en fibra, vitamina C y
antioxidantes ayuda a reducir el colesterol LDL ("colesterol malo")
en la sangre, lo que a su vez favorece la salud cardiovascular y reduce el
riesgo de enfermedades del corazón.
3-Fortalecimiento
del sistema inmunológico:
La vitamina C, abundante en
los tomates, es un nutriente esencial para fortalecer el sistema inmunológico y
proteger al cuerpo contra infecciones y enfermedades. Incluir tomates en tu
dieta ayudará a mantener tus defensas en óptimas condiciones.
4-Mejora la salud
ósea:
El tomate también contiene
vitamina K y calcio, dos nutrientes esenciales para la salud ósea. La vitamina
K es necesaria para la síntesis de proteínas que regulan la mineralización
ósea, lo que contribuye a mantener huesos más fuertes y saludables.
5-Protección ocular:
Los carotenoides incluidos
en el tomate, como el licopeno y la luteína, la vitamina A y los antioxidantes
como el beta-caroteno, están asociados con la prevención de problemas oculares
relacionados con la edad, como las cataratas y la degeneración macular.
6-Apoyo a la
digestión:
Gracias a su contenido de
fibra dietética, el tomate favorece además una digestión saludable. Su consumo
regular puede disminuir el estreñimiento y reducir el riesgo de desarrollar enfermedades
gastrointestinales. Además, ya hay varios estudios que apuntan a que los
tomates son beneficiosos para la salud del hígado.
7-Pérdida de peso:
El tomate es bajo en
calorías y contiene mucha agua, lo que lo convierte en una opción ideal para
quienes buscan perder peso o mantenerse en forma. Al agregar tomate a las
comidas, se puede aumentar el volumen de los platos sin aumentar
significativamente la ingesta calórica, lo que ayuda a controlar el apetito y aumentar
la saciedad.
8-Salud de la
piel:
La vitamina C y otros
antioxidantes (de nuevo me refiero sobre todo al licopeno) presentes en el
tomate son altamente beneficiosos para la piel. Ayudan a protegerla del daño
causado por los rayos ultravioleta y los radicales libres, ayudando a
mantenerla radiante y saludable. Además, el tomate contribuye a mejorar la
elasticidad de la piel, aumenta la producción de colágeno y reduce la aparición
de arrugas y líneas finas.
9-Ayuda a tener la
coagulación sanguínea adecuada:
El tomate es una valiosa
fuente de nutrientes esenciales para que nuestro cuerpo lleve a cabo lo mejor
posible sus funciones cotidianas. Gracias al contenido de vitamina K y E, entre
otros nutrientes, el tomate ayuda a mantener una adecuada coagulación.
10- Muy valioso
para el funcionamiento óptimo del sistema nervioso y muscular:
Los antioxidantes (licopeno,
vitaminas C y E) ayudan a proteger las células nerviosas y musculares del daño
causado por los radicales libres, que son moléculas inestables que pueden dañar
las células nerviosas y los tejidos musculares. De esta forma, el tomate protege y mantiene en buen estado el Sistema
Nervioso y muscular.
El potasio que incluye ayuda a regular la transmisión de impulsos nerviosos y además
contribuye a la contracción muscular adecuada.
Los tomates contienen varias
vitaminas B, como la vitamina B6, la niacina y el ácido fólico. Estas vitaminas
son esenciales para el mantenimiento de un sistema nervioso saludable y ayudan en la síntesis y el metabolismo de las proteínas
musculares.
El magnesio es otro mineral
presente en el tomate que juega un papel vital en la función nerviosa y
muscular. Participa en la transmisión de señales
nerviosas y ayuda a los músculos a contraerse y relajarse adecuadamente.
Algunos componentes del
tomate, como los antioxidantes y los carotenoides, pueden tener propiedades
antiinflamatorias que ayudan a reducir la
inflamación en el sistema nervioso y muscular, lo que puede ser beneficioso en
condiciones inflamatorias como la neuropatía y el dolor muscular.
Los tomates son una fuente
rica de agua, lo que ayuda a mantener una buena hidratación en el cuerpo. La
hidratación adecuada es esencial para el buen funcionamiento del sistema
nervioso y muscular, ya que los nervios y los músculos necesitan estar bien
hidratados para funcionar correctamente.
El tomate es estupendo sí…
pero a mí siempre me asalta una duda razonable: ¿cómo incorporarlo a nuestra
dieta para aprovechar al máximo todas sus virtudes? ¿Da igual que lo coma
crudo, cocido o incluso frito?
*La mejor
forma de preparar el tomate para absorber mejor todas sus propiedades:
La preparación del tomate
puede afectar la disponibilidad y absorción de sus nutrientes y compuestos
beneficiosos. Cada método de preparación tiene sus ventajas y desventajas. Veamos
las consideraciones que hay que saber sobre cómo
preparar el tomate para obtener el máximo beneficio de sus beneficios:
-Tomate crudo: Comer el tomate crudo es una opción popular y
saludable. Los tomates crudos son ricos en
vitamina C y otros antioxidantes sensibles al calor. La vitamina C
se puede perder parcialmente durante la cocción, por lo que comer tomates
crudos puede ayudar a preservar este nutriente. Mejora
el sistema inmune y la piel.
-Tomate cocido: Al cocinar los tomates, especialmente con
calor, se potencia la liberación de licopeno,
un antioxidante clave que puede ayudar a proteger
contra enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer. El calor rompe las paredes celulares del tomate,
facilitando la liberación y absorción del licopeno en el organismo. Por lo
tanto, el tomate cocido puede ofrecer beneficios antioxidantes más potentes que
el tomate crudo.
-Tomate frito: Al freír el tomate, se pueden mejorar las
propiedades antioxidantes. La combinación de
grasa (por ejemplo, aceite de oliva) con el tomate y el calor, aumenta la
absorción del licopeno, ya que éste es un compuesto soluble en
grasa. Sin embargo, el frito también puede aumentar el contenido calórico del
tomate debido a la grasa añadida, por lo que se debe tener en cuenta la
moderación en el consumo. Igual que el tomate cocido, ayuda contra cánceres diversos (próstata, pulmón y estómago) y reduce el riesgo de
patologías cardíacas.
-Tomate en
salsas y purés: Preparaciones como las salsas y purés de
tomate son una buena opción para obtener los mismos
beneficios del tomate cocido y el frito. Estas formas concentradas pueden
proporcionar una mayor cantidad de licopeno y otros nutrientes que el tomate
fresco, pero asegúrate de que las salsas no tengan un alto contenido de
azúcares o aditivos poco saludables.
En resumen, tanto el tomate
crudo (en ensaladas y zumos) como el sometido al calor (cocido, frito, al
horno, en salsas y purés) tienen beneficios nutricionales. El tomate crudo es una excelente
fuente de vitamina C, mientras que el tomate cocido proporciona un mayor
contenido de licopeno y otros antioxidantes. La clave está en variar la
forma de consumo para obtener una amplia gama de nutrientes. Incorpora tomates
crudos en ensaladas y salsas frescas, y también disfruta de tomates cocidos en
salsas, guisos y platos al horno para aprovechar al máximo sus beneficios.
No obstante, si tuviera que
elegir entre comerlo crudo y cocinado… escogería lo segundo.
La única pega que podría
ponerle al tomate (a parte de aquellas personas que son alérgicas y que no
deben ingerirlo), es que no siempre es muy digestivo en casos de problemas
gástricos. En aquellos que padezcan una gastritis aguda, es mejor esperar a que
se calme el estómago antes de introducirlo en la dieta.
Pero puedo concluir que el
tomate es mucho más que un ingrediente sabroso en nuestras comidas, se trata de
un tesoro nutricional (similar a los rubíes entre las joyas) que proporciona
una amplia gama de beneficios para la salud. Desde su capacidad antioxidante
hasta su aporte en nutrientes esenciales, incorporar tomate en nuestra dieta
regularmente puede ayudarnos a mantenernos sanos y prevenir diversas
enfermedades.
Asegúrate de incluir esta
maravillosa hortaliza en tus platos a diario y disfruta de sus innumerables
beneficios. ¡Tu cuerpo te lo agradecerá!
“Que
tu medicina sea tu alimento”
(HIPÓCRATES)




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