Hay un ritual sintoísta
sencillo que puedes aprender y practicar para estar en armonía con la
naturaleza. Se conoce como "Misogi" y es
un ritual de purificación (que nace del sintoísmo, aunque, por supuesto lo puede usar cualquier persona con independencia de su credo o religión) para limpiar el cuerpo y la
mente.
El Misogi tradicional
implica sumergirse en agua fría de un río o una cascada, pero dado que eso
puede no ser práctico para todos los occidentales, hay una variante más
accesible llamada "Misogi no Harae".
Este ritual se realiza generalmente en un baño o
en la ducha, y el agua fría se deja caer sobre la cabeza y el cuerpo.
*Aquí tienes los pasos
básicos para realizar el ritual de Misogi no Harae:
-Prepara
un recipiente con agua fría o ajusta la temperatura del agua de la ducha
para que esté fría.
-Entra
en el baño o en la ducha y cierra los ojos. Toma unos momentos para relajarte
y concentrarte en tu respiración.
-Imagina
que el agua fría que cae sobre ti está de purificando y limpiando tu cuerpo,
tu mente y todo tu ser.
-Comienza
a verter el agua fría sobre tu cabeza y déjala fluir sobre todo tu cuerpo.
A medida que el agua cae, visualiza cómo se lleva cualquier tensión,
negatividad o impureza.
-Mientras
estás bajo el agua fría, repite afirmaciones o intenciones positivas, como
"Estoy en armonía con la naturaleza" o "Me siento saludable
y lleno de energía".
-Continúa
dejando caer el agua sobre tu cuerpo durante unos minutos, permitiendo que
la sensación refrescante te revitalice y renueve.
-Cuando
hayas terminado, agradece a la naturaleza y al universo por la purificación y
la energía renovada que has recibido.
Es importante considerar que el Misogi es un ritual sagrado y debe ser realizado con respeto y reverencia. Además, ten en cuenta tus propias limitaciones y salud personal al practicar el Misogi no Harae. Si tienes alguna condición médica o te sientes incómodo con el agua fría, es mejor consultar con un profesional antes de realizarlo.
Recuerda que la práctica
regular del Misogi o cualquier otro ritual puede ayudarte a conectarte con la
naturaleza, mejorar tu bienestar y fomentar un sentido de armonía.
NOTA MÍA: Aunque este ritual
se practica con agua fría, yo en lo personal lo uso con agua templada y también
es eficaz. Imagino que el agua de la ducha (o el agua de la bañera) es de color
violeta (un color asociado a la purificación) y que cuando el agua va por el
desagüe, tiene color gris (que simboliza las impurezas que arrastra). Y si te
estás dando un baño, yo pondría un par de gotas de aceite esencial de lavanda
(siempre que te guste el olor), para dar más fuerza al ritual. Luego siempre
doy gracias a la madre tierra por llevarse de mí lo negativo y reconvertirlo en
su interior en algo más positivo.
Recibe
mil bendiciones.



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