Escribir a mano hace que se
curen más rápido las heridas (tanto físicas, como psíquicas y emocionales). Y, como pronto descubrirás, también es un camino rápido para manifestar aquello que deseas o algo aún mejor.
El libro “escritura
terapéutica” (1986), por el doctor en Psicología James Pennebaker, me inició en el camino de la escritura terapéutica. Él probó a
escribir sobre un suceso traumático 15 minutos durante 4 días. Y vio que este simple acto mejora todo tipo
de enfermedades: migrañas, asmas, artritis, cáncer de mama… sobre todo en la
curación de lesiones o heridas se mostró muy eficaz.
Los tipos de palabras que se
escriben también influyen: es mejor (más eficaz) si utilizas el pronombre “yo”
(en lugar de escribir “él” o “ella”) y si usas “porque”.
Intentar etiquetar los
sentimientos, y ponerlos en una historia afecta (mejora) el sistema inmune.
El efecto de la escritura a
mano es de corta duración, por lo que hay que seguir escribiendo (mínimo 15
minutos) para que el sistema inmune y la cicatrización sigan mejorando.
Pero no se trata de escribir
sobre un trauma todos los días… escribir sobre sucesos felices (que te han
sucedido agradeciéndolos) o sobre acontecimientos dichosos que aún no han
sucedido (pero que los escribes en presente o como si ya hubieran pasado) viene
aún mejor. Por ejemplo: tú quieres encontrar el amor de tu vida. Puedes decir: “Doy
gracias por haber encontrado al amor de mi vida. Nuestra vida juntos es genial
y mágica, somos muy felices”. (Hazlo con tus propias palabras, pero de manera
positiva. No digas: “encontraré el amor…”, “será alguien que no me hará
sufrir…” No hables ni de negaciones, ni de sufrimientos, estudia bien
aquellas palabras que vayas a repetir).
*Ideas
para aplicar la escritura terapéutica:
-Diario de emociones:
Dedica un tiempo cada día para escribir en un diario sobre tus emociones,
experiencias y pensamientos. Esto puede ayudarte a procesar y reflexionar sobre
tus sentimientos.
-Cartas no enviadas:
Escribe cartas a personas con las que tengas conflictos o asuntos pendientes.
Exprésales tus pensamientos y emociones honestamente, aunque no las envíes.
Esto puede ser liberador y permitirte explorar tus sentimientos.
-Autorreflexión:
Escribe sobre tus metas, valores y aspiraciones personales. Reflexiona sobre
tus logros y desafíos, y considera cómo puedes avanzar hacia un mayor
bienestar.
-Registro
de gratitud: Lleva un registro
diario de cosas por las que estás agradecido. Esto puede ayudarte a enfocarte
en lo positivo y fomentar una mentalidad de gratitud.
-Visualización
positiva: Escribe en detalle
sobre tus sueños y aspiraciones. Crea una imagen vívida de tus objetivos y cómo
te sentirías al alcanzarlos.
-Escritura de personajes:
Crea narrativas ficticias o inspiradas en la realidad que representen
situaciones similares a las tuyas. Esto puede permitirte explorar diferentes
perspectivas y soluciones.
-Escritura de poemas o
prosa creativa: Utiliza la escritura creativa como una forma de expresión
emocional. Explora tus sentimientos a través de la poesía, la prosa o la
ficción.
-Lista de deseos: Reflexiona
sobre lo que te impulsa para encontrar motivaciones que te ayuden a superarte y
a ser mejor.
-Escritura de
autocompasión: Escribe cartas a ti mismo desde una perspectiva compasiva y
amorosa. Trátate a ti mismo con amabilidad y comprensión, como lo harías con un
amigo cercano. Imagínate que eres un niño (o una niña), que, de hecho, en algún
momento lo fuiste. ¿Dejarías que alguien le tratara como te tratas tú a ti
mismo/a? Algunas personas se tratan bien, otras… no tanto. Necesitas salir,
experimentar emociones positivas, estar relajado, hacer ejercicio, alimentarte
de manera adecuada, estar con los que te aman… Te lo mereces. Todos nos lo
merecemos. Intenta ser más benevolente y menos crítico contigo mismo/a.
De estas ideas mis favoritas,
las que creo que más poder y beneficios pueden aportarte, son las dos que he
señalado: llevar un registro de cosas que agradeces (porque el agradecer
atraerá sobre ti más bendiciones), y la visualización positiva (si
imaginas y sientes lo que deseas, estarás acelerando el que llegue a ti).
*La
escritura es una forma de abrirnos paso al inconsciente para comprendernos
mejor y alcanzar también nuestras metas (siempre que éstas sean las adecuadas
para nosotros mismos).
En distintas disciplinas, el
escribir a mano, es magia. Así que te doy un ritual ancestral para acercarte y conseguir lo que deseas gracias a la escritura a mano
(técnica 55x5): Una vez que tenemos claro lo que queremos (decirlo
en positivo y en el momento presente, también en forma de agradecimiento),
cogemos un papel amarillo (o un cuaderno con páginas amarillas) y un boli rojo.
¡Los colores son importantes! Y en lugar de escribir con la hoja de papel en
vertical, hazlo en horizontal. Estos detalles confunden al inconsciente y hacen
que se ponga más alerta, más atento a nuestros deseos. Escribe la frase con tu deseo 55 veces
(en un día) durante 5 días seguidos (los números también son
importantes, porque son símbolos). Hazlo así todos los días, las 55 frases
seguidas, y mejor escribirlo A MANO justo antes de dormir. Y no se lo cuentes a
nadie. Esto conectará nuestro deseo a los 5 elementos de la naturaleza (agua,
fuego, tierra, aire, y espíritu). El amarillo es el color de la manifestación y
el rojo es el color de la potencia, por eso su simbolismo nos ayudará a darle
fuerza.
Los tres
pilares de la manifestación son: “pensar, sentir y actuar”, y
cuando escribes, lo haces a la vez, por lo tanto, es más fácil manifestar tus
deseos.
Puedes hacerlo todos los
días o puedes poner ese escrito a la vista (a escondidas de los demás, pero
donde tú puedas ver esa nota). Si no te gusta escribir, hazlo así. Si te gusta
escribir, pues consigue una agenda y escríbela todos los días.
¿Cómo escribir? ¿Qué
escribir? Escribir siempre en tiempo presente o pasado (como si ya lo hubieras
recibido), en positivo. Y escribe siempre agradeciendo.
Te doy unos ejemplos:
“Estoy muy agradecido por la
gente que me rodea…,
Agradezco mi preciosa casa
al lado de la playa…,
Doy las gracias porque tengo
abundancia…,
Gracias por bendecirme con
buena salud y mucho amor…”
Escribe tu realidad ideal,
imagínala, siéntela y escríbela. (No digas lo que no quieres, eso lo olvidas, y
céntrate en lo que sí quieres que llegue a tu vida).
No te digas: “quiero
dinero”… (porque das por hecho que si lo quieres es porque no lo tienes).
Nadie debe ver lo que has
escrito. Esconde tus papeles donde solo tú tengas acceso a ellos. Esto es
importante, porque las energías de los demás (por mucho que te quieran) pueden
interferir en tu manifestación. Siente que eres merecedor de todo lo mejor, porque
lo eres.
¿A
qué esperas? Encuentra un momento del día donde no vayan a interrumpirte (mejor
antes de ir a la cama), y ponte a escribir para materializar tus sueños.



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