En nuestra búsqueda
constante de bienestar y tranquilidad, a menudo se nos insta a practicar la
relajación y la meditación sí o sí. Estas técnicas tradicionales son valiosas y
efectivas para muchas personas, pero no todos encuentran la paz interior y
el alivio del estrés a través de la quietud y la introspección. Algunas
personas incluso se ponen más nerviosas cuando intentan meditar o relajarse a
propósito, sienten que no hacen nada y que pierden el tiempo. Si tú eres
uno de ellos, no desesperes. No todos somos iguales. Por fortuna,
existen alternativas refrescantes para aquellos que se sienten más nerviosos cuando
se quedan quietos. Si sigues leyendo hasta el final, encontrarás ideas
emocionantes y creativas que también te aportarán una sensación de bienestar y
equilibrio, incluso si prefieres mantenerte en movimiento.
1.Ejercicio
dinámico: corre hacia la serenidad
Para aquellos que encuentran
la relajación en el movimiento, el ejercicio físico puede ser una excelente
alternativa a la meditación. Correr, practicar
yoga enérgico, bailar o hacer senderismo activo son actividades que
te permiten liberar energía, mejorar la circulación sanguínea y liberar
endorfinas, lo que puede ayudar a reducir el estrés y mejorar el estado de
ánimo. Establece una rutina de ejercicio regular y experimenta cómo tu mente se aclara y te
sientes renovado después de cada sesión.
El ejercicio físico
(caminar, pilates, yoga, nadar, senderismo…), sube las endorfinas, también
llamadas “hormonas de la felicidad” (y como su nombre indica producen en
nosotros bienestar). Mejor aún si son al aire libre, solos o
acompañados. Y es verdad que “mejor solos que mal acompañados”. Pero también es
cierto que “mejor si hacemos deporte con algún amigo o familiar con el que nos
sintamos bien y a gusto”. Es decir: los
beneficios del ejercicio físico (adaptados a nuestros gustos – si
no te gusta nadar, por ejemplo, pues haz pilates – y también hacer
ejercicios que podamos realizar sin hacernos daño) son
muchos, pero es mejor practicarlo por este orden: primero, con un
ser querido, y si no se puede, pues solo/a.
2.Sumérgete en
la creatividad: arte y manualidades
El arte y las manualidades
ofrecen una forma maravillosa de expresión y relajación para aquellos que
prefieren estar ocupados con las manos. Puedes explorar diversas actividades
como pintura, dibujo, tejido, escultura,
alfarería, origami, y manualidades de todo tipo. La creatividad
libera la mente de preocupaciones y puede ayudarte a entrar en un estado de
flujo, donde el tiempo se desvanece y experimentas una profunda sensación de
bienestar.
Colorear, dibujar, pintar…
El sonido del lápiz, la textura de la mina, la acción rítmica de la mano, el
colorido: están relacionados con un importante grado de relajación. Es mejor que sean dibujos artísticos, (como paisajes o
mandalas), sin figuras humanas, porque nos ayudan más a desconectar
de los pensamientos cotidianos que puedan recordarnos alguna situación
estresante.
Tejer, coser, bordar, bricolaje
o manualidades… Trabajar con las manos, siempre
que la actividad que hagamos nos guste y no haya prisa (o un plazo) por
terminarla.
También puedes tocar (o aprender a tocar) un instrumento musical.
¡Deja que tus manos y tu
imaginación sean tu guía!
3.Conéctate
con la naturaleza: jardinería y horticultura
El contacto con la
naturaleza tiene un efecto calmante y terapéutico. Si
te sientes más en paz al estar al aire libre y en movimiento, la jardinería y
la horticultura pueden ser actividades ideales para ti. Cultivar plantas, flores y vegetales te permite conectarte con la tierra, respirar
aire fresco y participar en un proceso de crecimiento y cuidado. Ya sea en un
jardín tradicional, un huerto o en macetas en tu balcón, la jardinería te
brinda la oportunidad de relajarte, establecer una conexión con la naturaleza y
disfrutar de los frutos de tu esfuerzo.
4.Explora el
mundo culinario: cocina como terapia
La cocina puede ser una
forma deliciosa y satisfactoria de encontrar bienestar. Experimentar con recetas nuevas, mezclar ingredientes y
crear platos sabrosos es una
actividad que involucra la mente y los sentidos. La cocina puede ser
terapéutica, ya que te permite desconectar de las preocupaciones diarias y
centrarte en el proceso creativo. Además, la satisfacción de disfrutar de
una comida casera saludable puede mejorar tu bienestar general.
5.Estar con
animales
Cuidado de animales (ojo, siempre que nos gusten). Acariciar a la mascota, jugar con ella, sacarla a dar un paseo… Simplemente tocar a un perro o a un gato, hace que se active nuestro sistema nervioso parasimpático, reduce nuestra presión arterial e induce a estados de relajación.
6.Lee o/y ve
películas
¡Cuidado con esto! No me
vale cualquier libro o cualquier película. Nada de crímenes o de historias de
miedo, por mucho que te gusten. Si quieres
relajarte y liberarte del estrés no es
lo que te recomiendo, si no: historias
sobre pasatiempos o actividades que te gusten y te hagan sentir bien (viajes,
humor, ciencia-ficción, animales, romance…) pero que no sean dramas.
A nuestro cerebro le cuesta distinguir entre lo real y lo ficticio, por lo que,
si lee o ve historias tristes o estresantes, se va a sentir así… y es
precisamente lo que no queremos. Sobre todo antes de irnos a dormir… ahí
procura estímulos de bajo impacto emocional, que sean edificantes (que nos
ayuden a ser mejores, como los libros de autoayuda o para aprender alguna
habilidad).
¿Te han gustado las
alternativas a la relajación y a la meditación más convencionales? Lo
importante es dedicar al día, al menos unos minutos de nuestro tiempo en hacer
alguna actividad que nos resulte gratificante, que nos recuerde quienes somos y
que nos permita desconectar del estrés por el que estamos rodeados. Otro
consejo que te doy son las técnicas de
respiración. Para practicarlas no hace falta que te quedes quieto,
por lo que no deberían ponerte nervioso. La respiración es un arma letal contra
el estrés, es un recurso discreto (la llevas siempre contigo) y puedes ponerte
en cualquier momento a practicarla, que la otra persona no tiene porqué
enterarse de lo que estás haciendo y a ti te puede beneficiar mucho su uso.
Simplemente con prestar atención al ritmo de tu respiración y hacerlo más
lento, ya estarás mejorando tu estado emocional y físico.
Espero que este artículo te
haya resultado útil. Bendiciones.


No hay comentarios:
Publicar un comentario