sábado, 3 de junio de 2023

La dieta anticancerígena: Alimentos y pautas clave para tu salud durante el tratamiento del cáncer

 

La gente escucha la palabra “cáncer” y se echa a temblar… razones no les faltan, pero no está dicha la última palabra. Con los avances en medicina y tecnología, si los unimos a una correcta dieta, unos hábitos de vida saludables (cada uno en función de nuestras posibilidades, gustos y situación vital actual), podemos curar o frenar este proceso, hacer que sea una enfermedad crónica que se controle y que no llegue a matar.

Siempre recomiendo la meditación, la relajación, la risoterapia (aunque no te apetezca reírte, es lo que le viene bien a tu sistema inmune, escoge pelis o series que te hagan reír, nada de dramas), pasa tiempo con tus seres queridos, acaricia a tu mascota, haz cosas que ames y te hagan sentir bien y vivo... Hay que mejorar más que nunca la salud de tu sistema inmune, para que combata la enfermedad. Y se hace así.

Quiero señalar que cada persona es única y cada tumor realmente también lo es… y los tratamientos oncológicos de hoy día tienen esto mucho en cuenta, y tratan de hacerse lo más individualizados posible. Te mandarán fármacos, te harán pruebas… siempre será por tu bien, pero la última palabra la tienes tú. Si notas que alguna medicación te viene mal, díselo a tu médico (antes de dejar de tomar el medicamento por tu cuenta). Por ejemplo, si estás tomando altas dosis de corticoides y lo quitas todo de golpe, puedes morirte. No intento asustarte, pero es cierto. Si quieres eliminar una medicación, avisa a tu médico (para que te ponga otra distinta en su lugar) y/o hazlo de manera progresiva, o como él te indique. Puede que se enfade, pero eso da igual, que lo asuma… eres tú quien decide sobre tu vida.

 


Lo que voy a contarte ahora es, de modo general, cosas que he visto que vienen bien, que pueden ayudar, cuando estás pasando por un proceso oncológico. Que conste que no me las he inventado, son fruto de investigaciones científicas que hay en Pubmed. Paso ahora a explicarte esta dieta de manera esquemática, señalando los siguientes puntos:

1.Alimentación vegetariana sin lácteos de origen animal y reducción en el consumo de hidratos de carbono, especialmente glucosa (azúcar). Utilizar libros de cocina vegetariana. Una de las principales teorías de hacerlo así es porque el azúcar sería uno de los principales alimentos para las células cancerosas.

2.Ingerir frutos rojos o morados (fresas, grosellas, arándanos, moras…), ya que poseen polifenoles (potentes sustancias que tienen propiedades antioxidantes, antiproliferativas y antiinflamatorias). Además de col, lombarda, brécol, nuez, cebollas y manzanas.

3.Integra la remolacha y la aceituna negra también en tu dieta, ya que también tienen dos tipos de polifenoles ampliamente estudiados.

4.Alimentos con vitamina C y betacarotenos. Ejemplos: cítricos, zanahorias, mango, papaya, etc. El sistema inmunológico precisa de ellos para funcionar a pleno rendimiento.

5.Cuando tenemos un cáncer, nuestro cuerpo necesita una alta cantidad de polifenoles para ayudar al sistema inmune. No siempre podremos obtener la cantidad necesaria solo con la dieta, por lo que es recomendable tomar complementos dietéticos comerciales. Al menos, se recomiendan complementos de resveratrol (recomiendo los comprimidos de Soria Natural, en especial los que tienen la mayor concentración), quercetina y arándanos rojos. Busca siempre los que sean ecológicos, que una marca reconocida en la que confíes y mira siempre en los ingredientes los componentes añadidos que llevan (cuantos menos, mejor).

6.Complementos de melatonina de 1,9 mg una hora antes de dormir. Sí, la melatonina apoya al sueño, pero en los últimos estudios se ha comprobado (no sólo que el dormir ayuda a nuestro cuerpo en la recuperación) sino que tendría efectos beneficiosos a la hora de enfrentarnos exitosamente a un tumor. (Yo recomiendo “la melatonina con 5-HTP acción retardada” de los laboratorios KAL, porque, aunque es un poco más cara, sé que es un laboratorio que ofrece calidad y que está a una concentración adecuada para que la melatonina sea eficaz en nuestro organismo. Menos de 1,9 mg en un adulto tan solo sirve de efecto placebo). No es adictiva (si la dejas de tomar no te pasará nada).

7.Consume setas (pero setas que estén bien recogidas seleccionadas para evitar las variedades venenosas) y champiñones. Sus compuestos también contribuyen a mejorar tu salud en este tipo de enfermedades.

8.El cacao puro (mejor si es ecológico y el único ingrediente que haya al mirar la lista de ingredientes del producto) también tiene un elevado nivel de proantocianidinas Se recomienda tomarlo, pero sólo sin leche y sin azúcar. (Yo añadiría un poco de bebida vegetal – antes llamadas “leches vegetales” – como de almendras, avellanas, etc).

9.Evita los alimentos procesados y la bollería industrial, pues si te fijas en los ingredientes, muchas veces llevan de todo menos lo que debería.

 


Se aconseja también realizar un consumo frecuente (mejor diariamente) de alimentos con alto contenido en polifenoles, en especial de arándanos o moras negras (de zarza o árbol) y aceitunas negras. Hoy día se considera que, específicamente, en los arándanos rojos se encuentra un polifenol, proantocianidina tipo A, con un gran poder antioxidante y de penetración (atraviesa la barrera hematoencefálica). Dado el fuerte sabor del arándano rojo hace que sea difícil su ingesta con una elevada frecuencia; por ello se recomienda tomar cápsulas de arándanos rojos que pueden encontrarse tanto en farmacias como en herbolarios. (A mí me gusta la marca de “Equisalud”, porque además lleva vara de oro y potencia los efectos del arándano rojo).

 

Vigila el no tomar carnes rojas especialmente. Y solo de manera ocasional, pollo, pavo o conejo. El uso de huevos es controvertido (aunque yo tomaría uno o dos a la semana, pues es una fuente interesante de nutrientes). También es controvertido el uso de miel para endulzar (puedes usar, en momentos puntuales, el sirope de dátil: lo puedes hacer tú mismo incluso en casa. Dejas los dátiles a remojar una noche, luego los bates y lo metes en un tarro de cristal en el frigo, para cuando necesites endulzarte un poco la vida).

Los frutos del bosque, arándanos, moras, frambuesas, grosellas, se pueden adquirir frescos o incluso congelados.

Se ha de prestar atención especial a aquellos nutrientes escasos e importantes como el kempferol (en la remolacha roja y té verde) y el hidroxitirosol (en la aceituna negra y su aceite). Si su ingesta cotidiana resulta complicada se recomienda acudir a complementos alimentarios.

Hierro y vitamina B12. Su déficit resulta frecuente en pacientes tratados con citostáticos (quimioterapia). En estos casos, se pueden tomar también suplementos de hierro y B12, yo abogo por tomarlos ya antes, como prevención. Ten en cuenta que una dieta tipo vegetariana suele conllevar ya de por sí niveles bajos de estas dos sustancias.

 


El apoyo familiar y psicológico es tan importante como el tratamiento médico, tus hábitos o la dieta. La Asociación Española Contra el Cáncer funciona muy bien, y puedes pedir cita en cualquier momento si lo precisaras. No estás solo/a, pide ayuda si la necesitas.

 

Si algo de lo que he puesto aquí te ha ofendido, no era mi intención. Esta recopilación que he sacado de otros compañeros de Medicina y de Pubmed, puede serte útil o no… Mi padre murió hace poco y nunca siguió esta dieta (ni tampoco dejó de fumar), cada uno decide. Es tu vida. No la de nadie más, por mucho que te quieran o se preocupen por ti.

Bendiciones.

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