El insomnio es un trastorno del sueño que afecta a millones de personas en todo el mundo. La dificultad para conciliar el sueño o mantenerlo durante la noche puede tener un impacto negativo en nuestra salud física y mental. Afortunadamente, existen remedios naturales que pueden ayudarnos a combatir el insomnio sin recurrir a medicamentos. En este artículo, te doy mis mejores remedios naturales contra el insomnio, brindándote consejos prácticos para disfrutar de una buena noche de descanso y despertar renovado.
La melatonina
es la hormona del sueño, y el GABA el neurotransmisor que induce a la
relajación.
La melatonina es una hormona
producida naturalmente por nuestro cuerpo que regula el ciclo del
sueño-vigilia. Tomar una dosis de melatonina de 1,9 mg puede ayudar a regular
nuestro reloj interno y facilitar el sueño. Yo recomiendo la melatonina del
laboratorio KAL, así como los suplementos de GABA (de ese mismo laboratorio).
Tomarlos juntos. Algunas personas necesitan tomarlo media hora antes… pero si
ves que no te hace efecto, adelanta la toma: es decir, prueba 1 hora antes de
acostarte, o incluso 2 ó 3 horas antes (no todos somos iguales y puede hacer
falta incluso que te tomes la única dosis de melatonina y GABA a las 18 horas
para que te haga efecto antes de ir a la cama). No tienen efectos adictivos
porque son sustancias que producimos de manera natural, aunque a veces
necesitemos una suplementación extra… si nos olvidamos de tomarlo no dormiremos
peor por ello, aunque tampoco dormiremos mejor.
Infusiones
relajantes de hierbas
Las infusiones de hierbas
como la manzanilla, la valeriana y la lavanda
son conocidas por sus propiedades relajantes. Tomar una taza antes de acostarse
puede ayudar a calmar la mente y preparar el cuerpo para el sueño. Éstas son
las más conocidas, pero también están la melisa,
la tila, la pasiflora y la amapola de California. Si a la infusión
le añades un toque de miel para endulzar, potenciarás aún más sus efectos
relajantes (y si la miel es de lavanda,
aún más).
Ejercicio
regular
El ejercicio regular no solo
beneficia nuestra salud física, sino también nuestro sueño. Realizar actividad
física durante el día puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad,
promoviendo un sueño más reparador durante la noche. Pero ojo, no hagas
ejercicio justo antes de irte a la cama, porque a tu cuerpo le cuesta
relajarse. Que el ejercicio sea antes de las
seis de la tarde, si es que quieres irte a dormir sobre las diez de
la noche (que sería lo recomendable).
Evitar la
cafeína y los estimulantes
La cafeína y otros
estimulantes como el té verde o el chocolate, o las bebidas “energéticas”…
pueden interferir con nuestro sueño. Es recomendable evitar su consumo varias
horas antes de acostarse para permitir que nuestro cuerpo se relaje
adecuadamente.
Toma para
cenar inductores naturales del sueño
Hay alimentos que contienen precursores
del triptófano y la serotonina que pueden ayudar a mejorar nuestro sueño y a
ayudarnos a conciliarlo más rápido. Es buena idea cenar:
un plátano y leche (si lo prefieres bebida de avena o almendra), o
si lo prefieres puedes hacerte un batido. Otro tipo de cena podría ser unos espárragos con salmón (o con pavo) asado. La
cena no debería ser muy abundante, y dejar pasar al menos dos horas desde que
se cena hasta la hora de irse a la cama. Si quieres acostarte a las 22 horas,
lo ideal es cenar a las 20 horas, por ejemplo.
Dormitorio
tranquilo y oscuro
Crear un ambiente adecuado
para dormir es esencial. Mantén tu habitación
fresca (ventila justo antes de dormir), oscura y tranquila. Utiliza cortinas opacas, tapones para los oídos (si
duermes en algún sitio ruidoso) o una máquina de
ruido blanco para bloquear
cualquier distracción externa (o incluso interna, si tienes zumbidos de oídos o
tinitus). Nunca duermas con la radio puesta (durante el sueño estás indefenso a
todo aquello que escuches, y puede “calar” en tu inconsciente sin ningún
filtro), si te gusta dormir escuchando algo ponte
una grabación de una meditación o una relajación que te guste (y que hayas oído previamente estando despierto,
para saber que su contenido es de tu agrado).
Meditación y
técnicas de relajación
La meditación
y otras técnicas de relajación, como la respiración profunda y la visualización, el entrenamiento
autógeno de Schültz, pueden ayudar a calmar la mente y preparar el
cuerpo para el sueño. Dedica unos minutos antes de acostarte a practicar estas
técnicas. Puedes hacerlo ya en la cama, todas las noches, por si te quedaras
dormido practicándolas (no pasa nada si sucede, escucha a tu cuerpo, es muy
sabio: si te quedas dormido es porque lo necesitas).
Rutina de
sueño regular
Establecer una rutina de
sueño regular puede ayudar a entrenar a nuestro cuerpo para que se prepare para
dormir. Intenta acostarte y levantarte a la misma hora todos los días,
incluso los fines de semana. Haz siempre las
mismas cosas antes de dormir: darte un baño (o una ducha) caliente, lavarte
los dientes, ponerte el pijama, darte una crema, leer un libro (que sea
aburrido, no algo interesante que te desvele), hacer una técnica de relajación
o meditación (por si acaso hazla en la cama), ponerte una gota de aceite
esencial relajante sobre la almohada…
Aromaterapia
con aceites esenciales (siempre de la marca Young Living,
porque son los que yo uso y de los que sé los beneficios)
Los aceites
esenciales como la lavanda, el incienso, la manzanilla romana, la manzanilla
alemana, valor o el sándalo tienen
propiedades relajantes. Utilizar un difusor de aceites esenciales en tu
habitación puede ayudar a crear un ambiente propicio para el sueño. El aroma
suave y reconfortante de estos aceites puede promover la relajación y facilitar
el descanso. También puedes poner una gota en la almohada (como te comentaba
más arriba) y, si tienes niños pequeños, dales a escoger su favorito.
Limitar el uso
de dispositivos electrónicos antes de dormir
La luz azul emitida por
dispositivos electrónicos como teléfonos móviles o tablets puede
interferir con la producción natural de melatonina y dificultar el sueño. Limita su
uso antes de acostarte o utiliza filtros de luz azul para reducir su
impacto.
Evitar comidas
pesadas antes de acostarse
Consumir comidas pesadas o
picantes justo antes de dormir puede provocar malestar estomacal e interferir
con la calidad del sueño. Es recomendable cenar ligero y dejar
un tiempo adecuado para que la digestión se realice antes de acostarse. (Ya te
he dado antes alternativas sanas para emplear en la cena).
Y un extra…
vacía tu mente de problemas antes de dormir
Si estás preocupada/o porque
al día siguiente tienes muchas cosas que hacer y tienes miedo de olvidarte de
alguna, eso puede hacer que concilies peor el sueño. ¡Pero
tiene fácil arreglo! Escribe en una breve nota, de manera esquemática (sólo
nombrando) lo que tienes que hacer a la mañana siguiente. Por ejemplo:
ir a la reunión de las 8h, hablar con mi jefe sobre el proyecto, quedar con
Elena, recoger al niño del dentista… A la mañana siguiente, leerás la nota
y así no te olvidarás de nada. Con este convencimiento, lograrás pasar una
noche tranquila, porque te habrás “vaciado” de preocupaciones, y podrás descansar
mejor.
El insomnio puede afectar
negativamente nuestra calidad de vida, pero no tenemos que depender únicamente
de medicamentos para combatirlo. Los remedios naturales pueden ser una opción
efectiva y segura para promover un sueño saludable. Desde la melatonina hasta
las infusiones de hierbas, el ejercicio regular y la creación de un ambiente
propicio para el sueño, hay muchas estrategias que podemos usar. Recuerda que cada persona es
diferente, por lo que es importante encontrar los remedios naturales que
funcionen mejor para ti. ¡Duerme bien y despierta renovado!




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