En el ajetreo
y estrés diario de nuestras vidas modernas, encontrar momentos de relajación y
tranquilidad se ha convertido en una necesidad imperante. La relajación
progresiva de Jacobson, una técnica desarrollada por el médico y psicólogo
Jacobson, ofrece una solución efectiva para aliviar el estrés y promover un
estado de relajación profunda. Con este artículo, vamos a conocer los
beneficios de esta técnica de relajación y cómo puede mejorar tu bienestar
general. Descubre cómo la relajación progresiva de Jacobson puede ayudarte a
reducir el estrés, aliviar la ansiedad y mejorar tu calidad de vida.
Realmente esta técnica consiste en pasar de ciclos de tensión (hacer una contracción
muscular) a distensión (o relajación de esos músculos) y se
hace con cada grupo muscular, para que la persona se centre en las
sensaciones de tensión – distensión y las diferencie, así se relajarán los músculos. El fin último de
este método es que nos relajemos sin necesidad de tensar ningún grupo muscular
(y que cuando reconozcamos en alguna parte de nuestro cuerpo esa sensación de
tensión, sepamos cómo relajar esa parte).
Que la persona haga (en la primera semana de
entrenamiento) dos ciclos de tensión-distensión para cada grupo muscular.
Después de la primera semana será suficiente con que haga un ciclo).
CONTRAE LOS MÚSCULOS POR 5 Ó 7
SEGUNDOS Y LUEGO RELAJA POR UNOS 40 Ó 50 SEGUNDOS (POR EL SIGUIENTE ORDEN):
Ciclo: 5 – 7 segundos
en tensión y después se relaja de golpe el músculo unos 40 – 50 segundos (que se centre especialmente en estas
sensaciones de placentera relajación).
1.Grupos musculares con los que haremos el Ciclo de tensión-distensión
(seguir siempre el mismo orden favorece
el aprendizaje de esta técnica y su posterior práctica): los músculos del brazo dominante (mano + antebrazo +
bíceps), músculos del brazo no dominante, músculos de la cara, músculos de la
garganta y el cuello, músculos del hombro-pecho-espalda-abdomen, músculos de la
pierna dominante (muslo + pantorrilla + pie) y los músculos de la pierna no
dominante.
Haz esto solo durante la primera semana,
una o dos veces al día. No pases al siguiente ejercicio hasta entonces.
2.Cuando esto se ha aprendido, se reagrupan los
músculos en cuatro grupos, con los que seguiremos tensando y destensando
según lo indicado por el Ciclo que he descrito: músculos de los dos brazos, músculos
de la cara y cuello, músculos del tórax-hombros-espalda-abdomen y los músculos
de las dos piernas.
Practica este segundo ejercicio la segunda
semana.
3.Cuando ya sabemos relajarnos así, se pasa a la fase
de Relajación por Evocación: la persona debe relajarse ya sin tensión, sólo
relajar (que se recuerde la sensación de relajación y se relaje; si algún
músculo se le resiste, que vuelva a tensar-destensar hasta que lo maneje
bien).
Haz esto durante la tercera semana.
4.Después de dominar esto, llegamos a la fase de
Relajación por Evocación con Recuento: se relajan (sin tensionar
previamente) los 4 grupos musculares y contamos hasta 10 (cada número ha de
coincidir con una espiración), y así vamos a ir entrando en un estado de
relajación más profundo aún (METÁFORA DE LA ESCALERA: nos imaginamos bajamos
diez escalones y a cada escalón nuestro nivel de relajación irá aumentando).
Haz esto durante la cuarta semana.
5.Por último vamos a la fase de Relajación por
Recuento: nos ponemos cómodos, contamos hasta diez (metáfora de la
escalera), repasando mentalmente cada uno de los cuatro grupos musculares. Esta
fase es una forma muy rápida de lograr un estado de relajación.
¡Y a partir de ahora, ya puedes seguir
realizando este ejercicio de manera completa!
OPCIONAL: repetir un ancla o indicio (palabra o
imagen o incluso un movimiento) cuando nos hallemos en el estado de relajación
profunda (introducir, por ejemplo, la palabra “calma” o “paz” al compás de la espiración). Al asociar el ancla al
estado de la relajación profunda podremos, con la práctica, relajarnos de
inmediato, sólo con evocar ese indicio (en cualquier lugar o momento).
Puede que parezca
laboriosa de aprender cuando realmente no lo es tanto, lo que es importante
es mantener un periodo de una semana entre fase y fase (aunque creamos que ya
nos sabemos los ejercicios y que los hacemos bien) para que nuestro cuerpo lo
memorice y lo lleguemos a hacer más adelante todo automáticamente. Además,
a veces hay algún grupo muscular (como por ejemplo el cuello) que puede
llevarnos más tiempo para aprender a tensarlo y después relajarlo
completamente.
No es una competición, no
importa cuando se tarde en aprender, siempre que se haga bien. Los resultados
de la Relajación de Jacobson también son muy impresionantes, cuando conseguimos
emplear automáticamente el ancla, la relajación es casi inmediata.
La relajación progresiva
de Jacobson es una técnica simple pero poderosa que puede transformar tu vida
cotidiana. Al practicar regularmente esta técnica,
podrás aliviar el estrés acumulado, reducir la ansiedad y mejorar tu bienestar
general. Los beneficios de esta técnica no solo se limitan al ámbito
mental y emocional, sino que también pueden tener un impacto positivo en tu
salud física, como la reducción de la presión arterial y el fortalecimiento del
sistema inmunológico.
No esperes más para
disfrutar de los beneficios de la relajación progresiva de Jacobson. Incorpora
esta técnica en tu rutina diaria y experimenta una sensación renovada de calma
y equilibrio en tu vida. ¡Empieza a relajarte y a disfrutar de una vida más
saludable y plena ahora mismo!


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