En la búsqueda de una vida
plena y saludable, el concepto de Ikigai, originario de Japón, ha ganado
popularidad en los últimos años. Se trata de una filosofía que combina la
pasión, la misión, la vocación y la profesión en una sola actividad, y que
puede ayudarnos a vivir más años y con una mayor calidad de vida.
¿Qué es el Ikigai?
Ikigai es una combinación de
dos palabras japonesas: "iki", que significa vida, y "gai",
que se refiere a un valor o beneficio. En pocas palabras, Ikigai es la razón
de ser, esa chispa que le da sentido y significado a la vida.
¿Sabías que el Ikigai no solo
puede ayudarte a vivir más años, sino también a tener una mejor calidad de
vida? Numerosos estudios han demostrado que tener
un propósito en la vida está relacionado con una mayor longevidad, menor estrés
y una mejor salud mental y física.
Ikigai es la combinación
perfecta de: lo que amas
(tu pasión), aquello en lo que eres
bueno y se te da bien hacer (tu vocación),
lo que el mundo necesita (tu misión)
y aquello por lo que puedes obtener una retribución económica (tu profesión). El Ikigai se encuentra en el
punto de encuentro de estas cuatro áreas y representa un equilibrio armonioso
entre ellas.
El Ikigai se representa como
una intersección entre esos cuatro elementos fundamentales:
Lo que amas
(tu pasión): Tus pasiones, intereses y lo que realmente
disfrutas hacer.
Lo que eres
bueno haciendo (tu vocación): Tus habilidades, talentos
y capacidades.
Lo que el
mundo necesita (tu misión): Las
necesidades y demandas del entorno que te rodea.
Lo que te
permite ganarte la vida (tu profesión): Las oportunidades
profesionales y económicas.
¡Consigue vivir más años y
con mejor calidad de vida!
El Ikigai tiene un impacto
positivo en nuestra vida y bienestar en varios niveles. Estudios científicos
han demostrado que las personas que viven de
acuerdo con su Ikigai tienen menos estrés, menos enfermedades crónicas y una
mayor esperanza de vida. Esto se debe a que cuando encontramos
nuestro propósito de vida y lo integramos en nuestras actividades diarias,
experimentamos una mayor satisfacción y felicidad, lo que tiene un efecto
beneficioso en nuestra salud física y mental.
*¿Cómo poner en práctica el
Ikigai en la vida cotidiana?
-Descubre tus pasiones: Reflexiona sobre lo que realmente te apasiona y
te llena de energía. Pueden ser actividades como cocinar, pintar, escribir,
practicar deporte, etc. Define tus valores: Reflexiona sobre tus
valores y principios. ¿Qué es lo más importante para ti en la vida? ¿Qué te
motiva y te hace sentir realizado/a? El Ikigai también está relacionado con vivir
acorde a tus valores. Haz una lista de tus pasiones. Por ejemplo: me
gusta escribir, leer, aprender y cocinar. Adoro las plantas, la relajación y la
vida natural.
-Identifica tus habilidades: Reconoce tus
habilidades y talentos naturales. ¿En qué eres realmente bueno? ¿Qué
actividades te resultan fáciles y te destacas en ellas? ¿Qué tareas te resultan
fáciles y gratificantes? Haz una lista de tus habilidades. Si esto te cuesta,
pregúntales a tus seres queridos sobre ello. Por ejemplo: soy bueno
escribiendo y hablando, comunicando sobre un tema.
-Encuentra tu propósito: Reflexiona sobre cómo puedes usar tus pasiones y
habilidades para ayudar a los demás o hacer una contribución significativa al
mundo. ¿Qué crees que el mundo necesita? ¿Qué te gustaría aportar? Haz una
lista de tus posibles propósitos. Se trata de buscar necesidades en el mundo:
Observa a tu alrededor y detecta las necesidades de tu comunidad o del mundo en
general. ¿Qué problemas puedes ayudar a resolver? ¿Cómo puedes contribuir de
manera positiva? El Ikigai también se encuentra en hacer el bien a los demás.
Ejemplo: me gustaría ayudar a los demás para que sus vidas sean más sanas y
prevenir que tengan enfermedades.
-Investiga oportunidades profesionales: Examina las diferentes profesiones o trabajos que
podrían estar relacionados con tus pasiones, habilidades y propósito. Investiga
y haz una lista de las oportunidades profesionales que podrían encajar con tu
Ikigai. Ejemplo: con todo lo anterior, ¿a qué me podría dedicar? Puedo ser
profesor de universidad de Medicina, de Psicología, de Nutrición… También puedo
enseñar jardinería, abrir un blog contando mis experiencias, o un canal de
youtube…
-Encuentra la intersección (un punto en el
que todo lo anterior se una): Busca la intersección entre tus pasiones,
habilidades, propósito y oportunidades profesionales. ¿Qué actividades o
trabajos combinan estas cuatro áreas? Esa podría ser tu área de Ikigai.
Según
estos ejemplos anteriores, ¿a qué me podría dedicar? Si tengo tiempo, dinero y
paciencia, podría hacer una carrera que me permitiera ser docente y educar a
mis alumnos, para que se beneficien de mi experiencia. Si carezco de lo
anterior, empiezo a instruirme y puedo escribir algún libro sobre un tema (por
ejemplo, de plantas o remedios naturales) o empezar un blog sobre el tema. O
las dos alternativas. Puedes tomarte tu ikigai como un hobbie o hacer de él tu
razón de vivir… Lo mejor es esto último, pero si tienes
facturas que pagar, puedes empezar poco a poco.
-Experimenta y ajusta: Prueba diferentes actividades o trabajos que se
ajusten a tu Ikigai y ve ajustando según tus experiencias. Puedes hacer cambios
y ajustes en función de tus necesidades y preferencias.
-Establece metas claras: Define objetivos realistas y alcanzables que
estén alineados con tu Ikigai. ¿Qué quieres lograr en tu vida? ¿Qué te gustaría
alcanzar en el corto, mediano y largo plazo? El Ikigai también se encuentra en
tener un sentido de dirección y propósito. (Sobre cómo establecer metas claras,
tengo un artículo en este blog titulado: Alcanza tus metas, fijándote unos
magníficos objetivos con el método "PRYCA". Está en la página “Más
sobre Psicología”). Te dejo el enlace aquí debajo:
https://eljardindeerosypsique.blogspot.com/2023/04/alcanza-tus-metas-fijandote-unos.html
-Crea una rutina saludable: Mantén hábitos de vida saludables que te permitan
mantener un equilibrio físico y mental. Come bien, duerme lo suficiente, haz
ejercicio regularmente y cuida de tu salud en general. El Ikigai también se
encuentra en cuidar de ti mismo/a para poder disfrutar de una vida plena y
prolongada.
-Cultiva relaciones significativas: Mantén relaciones cercanas y significativas con
las personas que te rodean. Cultiva amistades y conexiones genuinas, comparte
momentos especiales y apoya a quienes te importan. El Ikigai también se
encuentra en la conexión con los demás. Comparte momentos de
calidad, muestra aprecio y ayuda a los demás. Las conexiones sociales fuertes
son fundamentales para una vida plena y satisfactoria. Rodéate de gente
positiva, feliz, con intereses comunes y que te quiera a su lado. Trata de
ser amable y generoso con ellos y contigo mismo/a y así seguirán a tu lado. Una
costumbre que tienen en los pueblos más longevos del Japón, es quedar todos los
días un ratito con los amigos para charlar y beber una taza de té (que también
es una bebida extremadamente saludable, y hay muchas variedades de té que yo
recomiendo: entre ellas el té de kukicha y el té de jazmín).
Sobre estos dos tipos de tés, te dejo dos enlaces de este blog que puede interesarte, debido a los múltiples beneficios que conllevan.
https://eljardindeerosypsique.blogspot.com/2023/04/los-secretos-del-dulce-te-de-jazmin.html
https://eljardindeerosypsique.blogspot.com/2023/04/el-te-de-kukicha-y-sus-increibles.html
-Aprende de manera constante: Mantén tu mente activa y en constante
aprendizaje. Desarrolla nuevas habilidades, amplía tus conocimientos y busca
oportunidades de crecimiento personal y profesional. a vida es un proceso de
aprendizaje constante. Encuentra oportunidades para adquirir nuevos
conocimientos y habilidades. Puedes inscribirte en cursos, leer libros,
escuchar podcasts mientras vas en coche al trabajo… y aprender de otras
personas. El Ikigai también se encuentra en el crecimiento y la mejora
constante. El agua estancada se pudre. Sólo el agua que fluye y siempre está en
movimiento, está sana. (¡Y nuestro cuerpo tiene más de un 70% de agua!). Fluye
como el agua.
-Encuentra el propósito en tu trabajo: Reflexiona sobre cómo tu trabajo actual se
conecta con tus pasiones y habilidades. ¿Cómo puedes hacer que tu trabajo sea
más significativo y alineado con tu Ikigai? Puedes buscar oportunidades de
desarrollo profesional, cambiar de trabajo o encontrar proyectos dentro de tu
trabajo actual que te permitan expresar tus talentos y pasiones. Ejemplo: si
tienes una tienda de ropa, pero tu Ikigai va en la dirección de aconsejar sobre
la salud, puedes intentar que las telas sean de producción ecológica o sin
tintes artificiales, o incluso escribir mensajes sobre la tela, como: “be
happy”, “tu sonrisa ilumina mi día”… Las posibilidades son infinitas.
-Mantén una mentalidad positiva y cultiva el sentido del
humor: La mentalidad
positiva es fundamental para vivir una vida plena y satisfactoria. Cultiva
la gratitud, practica la compasión y el perdón, y enfócate en el presente.
La positividad te ayudará a enfrentar los desafíos de la vida con una actitud
constructiva y a disfrutar de los momentos felices. (No te quejes, a nadie
le gusta y no sirve de nada. Si algo no tiene arreglo, no sirve quejarse sobre
ello. Y si algo se puede arreglar, arréglalo o al menos inténtalo). Implícate
y emociónate igual que un niño.
-Encuentra tiempo para el autocuidado: El autocuidado es esencial para vivir una vida
equilibrada y saludable. Dedica tiempo a cuidar de tu cuerpo, mente y alma.
(Esto incluye también ponernos guapos). Puedes practicar la meditación,
hacer ejercicio, dormir lo suficiente, comer sano y hacer cosas que te gusten
(mejor si las haces con algún buen amigo/a y os echáis unas risas). El
autocuidado te ayudará a mantener tu energía y vitalidad.
-Encuentra un trabajo que te apasione: Busca un trabajo que te guste y que te permita
utilizar tus habilidades y talentos. Ésa es una excelente manera de aplicar el
Ikigai en tu vida cotidiana. Si puedes encontrar una actividad laboral que te
apasione, te sentirás más motivado y satisfecho en tu vida profesional.
-Iniciar un proyecto personal: Puedes encontrar tu Ikigai al iniciar un proyecto
personal que te apasione. Puede ser cualquier cosa, desde: escribir un blog,
aprender a tocar un instrumento musical, crear una obra de arte o participar en
una organización benéfica. Al dedicar tiempo y esfuerzo a un proyecto
que te emociona, te sentirás más realizado y satisfecho.
Por cierto, ¿sabías que el mero hecho de cultivar un jardín se asocia con la longevidad? Un gran tanto por ciento de las personas más longevas del mundo, cultiva flores y plantas medicinales o tiene algún tipo de huerto donde pasa un ratito todos los días. El contacto con la naturaleza nos recuerda quienes somos y nos ayuda a mantenernos en equilibrio.
-Contribuir a la comunidad: Ayudar a los demás es una forma valiosa de
poner en práctica el Ikigai en tu vida cotidiana. Puedes ofrecerte como
voluntario en una organización sin fines de lucro, ayudar a tus vecinos o
participar en proyectos comunitarios. Contribuir a tu comunidad te permite
sentirte parte de algo más grande y darle un sentido más profundo a tu vida.
Como curiosidad, te diré, que las personas que pertenecen a una ONG, tienen
menor probabilidad de padecer depresión (porque sienten que su vida tiene un
sentido más profundo… esto ocurre cuando ayudamos a otros).
*Ahora quiero darte alguna
idea, a ver si encaja con lo que te gustaría mejorar, o está acorde con tus
gustos y tus inquietudes (sólo son ideas):
Abrir una pequeña tienda de
productos locales y artesanales en tu comunidad.
Iniciar un huerto urbano o
una granja pequeña para cultivar alimentos orgánicos y venderlos en mercados
locales.
Ofrecer clases de yoga,
meditación o mindfulness para promover el bienestar físico y mental.
Crear y vender productos de
belleza naturales y orgánicos hechos a mano.
Iniciar un blog o un canal
de YouTube sobre tus pasatiempos o intereses, como: cocina, viajes, deportes o
manualidades.
Diseñar y vender ropa
sostenible y ética, utilizando materiales reciclados o ecológicos.
Ofrecer servicios de
asesoramiento o coaching en áreas como finanzas personales, desarrollo
profesional o relaciones personales.
Abrir un centro de terapias
alternativas, como: acupuntura, aromaterapia o reiki.
Iniciar un negocio de
catering o repostería especializada en alimentos saludables o dietas
especiales.
Crear una plataforma en
línea para la enseñanza de habilidades artesanales, como: carpintería, cerámica
o costura.
Ofrecer servicios de
consultoría en marketing digital, redes sociales o diseño web.
Abrir un centro de educación
para el cuidado y entrenamiento de mascotas, ofreciendo servicios de
adiestramiento, paseo y cuidado de animales.
Crear y vender productos
ecológicos para el hogar, como productos de limpieza naturales, utensilios de
cocina sostenibles o productos de papel reciclado.
Iniciar un negocio de
turismo sostenible, ofreciendo tours o actividades que promuevan la
conservación del medio ambiente y la cultura local.
Ofrecer servicios de
consultoría en desarrollo sostenible, energías renovables o agricultura
regenerativa.
Crear y vender joyería hecha
a mano con materiales reciclados o éticos.
Abrir un centro de
actividades para el cuidado del bienestar, ofreciendo servicios como masajes,
tratamientos faciales, yoga y terapias holísticas.
Ofrecer servicios de
coaching o terapia para el desarrollo personal y emocional.
Iniciar un negocio de moda
vintage o de segunda mano, promoviendo la sostenibilidad y la reutilización de
prendas.
Crear una plataforma de
aprendizaje en línea para promover la educación en habilidades prácticas, como
cocina, jardinería o bricolaje.
Estos son solo algunos
ejemplos prácticos para aplicar el concepto del Ikigai en la vida cotidiana. Recuerda
que encontrar tu Ikigai implica explorar tus intereses, habilidades y
oportunidades en el contexto de tu entorno y tus propias circunstancias. Si
persigues tu Ikigai, y sigues alguno de estos consejos, tus años de vida serán
más y mejores. Gran parte de estos consejos y de la filosofía del Ikigai están
extraídos de las personas más longevas que existen y que han existido en todo
el mundo.
¡Bendiciones y buena suerte!
Recuerda que nunca es tarde para cambiar, o para mejorar cualquier área de tu
vida.






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