Las vitaminas son nutrientes
esenciales que nuestro cuerpo precisa para estar sano. Hay muchos tipos de
vitaminas, cada una con sus diferentes propiedades y funciones para que nuestro
organismo cumpla con sus cometidos diarios de manera adecuada. Si sigues
leyendo te hablaré de las vitaminas LIPOSOLUBLES, dónde encontrarlas y
cuáles son sus beneficios para el cuerpo. Previamente ya escribí un artículo
para este blog sobre las vitaminas hidrosolubles, que puedes consultar.
https://eljardindeerosypsique.blogspot.com/2023/05/vitaminas-hidrosolubles-sus-enormes.html
¿Qué son las vitaminas?
La palabra vitamina deriva
de “vit” (que significa “vida”) y “amina” (un compuesto hidrogenado, pues
fueron las primeras vitaminas que se descubrieron).
Debemos ingerirlas a través
de los alimentos para beneficiarnos de sus propiedades, salvo la vitamina D,
que podemos producirla tomando el sol, además de por la dieta. No engordan y no
son fuente de energía para nosotros, pero son tan importantes que el déficit de
algunas de ellas conlleva importantes enfermedades e incluso la muerte. Tenemos
muchos tipos diferentes, que se dividen en dos categorías: vitaminas
hidrosolubles y vitaminas liposolubles. En este artículo solo os hablaré de las
liposolubles, para no extenderme mucho.
Las vitaminas liposolubles
se disuelven en grasas y se almacenan en nuestro tejido adiposo y el hígado.
Debido a que estas vitaminas se almacenan en el cuerpo, es posible que una
ingesta excesiva de ellas puede ser tóxica (aunque es difícil, es algo
posible). Las vitaminas liposolubles incluyen las vitaminas: A, D, E y K.
¿Dónde
encontrar las vitaminas LIPOSOLUBLES y cuáles son sus beneficios para tu salud
y la de tu familia?
Las vitaminas se pueden
encontrar en una variedad de alimentos, y también se pueden obtener a través de
la exposición al sol en el caso de la vitamina D, como comentaba antes. Aquí te
doy algunos ejemplos de alimentos que contienen diferentes vitaminas y te
explico sus funciones:
Vitamina A (o
retinol):
Está en abundancia en: zanahorias,
batatas, brócoli, espinacas, melón, mango, hígado, huevos, mantequilla.
La vitamina A es necesaria
para una buena visión, el crecimiento, producción de hormonas y la
reparación de los tejidos corporales, el mantenimiento del sistema inmunológico
y la piel y cabello saludables. Nos ayuda a combatir las infecciones.
Además, esta vitamina también es esencial para el desarrollo fetal durante
el embarazo. La deficiencia de vitamina A puede provocar una serie de
problemas de salud, como: ceguera nocturna, problemas de piel y una mayor
susceptibilidad a las infecciones.
Vitamina D:
La principal fuente de
vitamina D es la exposición a la luz solar. Sin embargo, también puedes
encontrarla en alimentos como pescados grasos (salmón, atún, caballa), hígado,
huevos, lácteos fortificados y champiñones.
La vitamina D es conocida
como la “vitamina del sol”, ya que nuestro cuerpo la produce cuando la piel se
expone a los rayos solares. Esta vitamina es esencial para la absorción de
calcio y fósforo, e interviene en el mantenimiento de huesos (y músculos)
fuertes y saludables. Además, también se ha demostrado que la vitamina D
puede tener un impacto positivo en la función cognitiva, la salud del
sistema inmunológico y la prevención de enfermedades crónicas como la diabetes,
la enfermedad cardiovascular, e incluso la artritis reumatoide. También
cuida del páncreas, que la necesita para realizar sus funciones.
El déficit de vitamina D
puede causar raquitismo en niños (que no crezcan), osteomalacia (problemas
óseos en adultos), e incluso caries, entre otros.
Vitamina E (o
tocoferol):
Los alimentos más ricos en
vitamina E son: los aceites vegetales (girasol, maíz, soja), frutos secos
(almendras, avellanas, cacahuetes), semillas (girasol, sésamo), aguacate,
espinacas, brócoli y espárragos.
La vitamina E es un antioxidante
que ayuda a proteger las células del cuerpo de los daños causados por los
radicales libres. Esta vitamina también es esencial para el buen mantenimiento
de la piel y la reparación de todo tipo de tejidos (membranas celulares) como:
músculos, células sanguíneas, nervios periféricos y Sistema Nervioso Central.
Y se ha demostrado que tiene un impacto positivo en la salud del corazón y
la prevención de enfermedades crónicas como el cáncer.
El déficit de vitamina E causa:
anemia hemolítica (por rotura de los glóbulos rojos), neuropatía periférica (su
falta provoca daño en los nervios, ocasionando entumecimiento, hormigueo,
debilidad muscular y dolor), retinopatía (problemas visuales), miopatía
(disfunciones musculares, con debilidad y dolor) e incluso aumenta el riesgo de
padecer la enfermedad de Alzheimer.
Vitamina K:
También es conocida como la
vitamina “de la coagulación”, se encuentra en mayor cantidad en: las verduras
de hoja verde (espinacas, kale, acelgas), y también en el brócoli, coliflor,
hígado de vaca, huevos y aceite de soja.
La vitamina K es esencial
para la coagulación de la sangre y la salud ósea. Además, también se ha
demostrado que esta vitamina tiene un impacto positivo en la prevención de
enfermedades cardiovasculares y la reducción de la inflamación en el cuerpo.
Inhibe las calcificaciones, por lo que reduce la aterosclerosis, siendo
una gran ayuda para la buena circulación sanguínea.
El déficit de la vitamina K
produce hemorragias (ya que interviene en la producción de factores para la
coagulación de la sangre) e incluso puede conducir a la muerte.
Como dato curioso, os cuento
que a todos los recién nacidos se les da una dosis cuando nacen para evitar
procesos hemorrágicos, dado que la vitamina K se produce a través de nuestra
flora intestinal, y cuando nacemos ésta todavía no se encuentra bien
desarrollada.
Para resumir: los alimentos “estrella”,
que son más completos para poder adquirir estas vitaminas liposolubles, serían:
los huevos, el brócoli y las espinacas, los cereales integrales y los frutos
secos, champiñones, el hígado y el pescado azul.
¡Cuántas propiedades para
unos compuestos tan pequeños! Seguro que desconocías alguno de estos datos, yo
tampoco me los sabía todos antes de iniciar mi investigación para este
artículo. ¡Sigue aprendiendo para hacer de tu vida y la de tus seres queridos
un poco mejor cada día!



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